La Feria de las vanidades

palaualtea

Publicado originalmente en ABC, el 2 de mayo de 2009

¡CRECEN como setas! Nos costó construirlos 10 millones de euros y mantenerlos supone más de cien mil euros al mes a las maltrechas arcas del Ayuntamiento. Hablo de los «Palaus» cheap jerseys nfl de Altea, el de deportes y el de las artes. Pero es que tan solo a 12 kilómetros de nuestro wholesale jerseys pueblo, wholesale jerseys en Benidorm, hay otro palacio de los deportes, y en Alfaz del Remember Pi, a 6 kilómetros de Altea, ídem de ídem, y a 8 kilómetros, en La Nucía, más de lo mismo.

Estas obras emblemáticas se inauguran con todo tipo de fastos Eyes para regocijo de sus alcaldes cheap jerseys China pero suponen una sangría en las cuentas públicas municipales, no solo por el coste de su construcción sino, sobre todo, por su mantenimiento. Paradójicamente, esos edificios sólo llenarán sus aforos de manera ocasional, porque no ajustan su tamaño al de un pueblo, sino al de una gran ciudad.

Ahora, con las ayudas a los http://www.chicagobearsjerseyspop.com ayuntamientos de los gobiernos central y autonómico del Plan E de Zp y el de Camps, me temo que se HACK3D van a disparar aún más este tipo de obras. Al parecer, nadie Tra ha reparado en el hecho de que Experiences sería más lógico construir y usar esas la instalaciones de forma mancomunada y comarcal. Eso ?Malditos permitiría compartir la pesada carga del sostenimiento de esas superestructuras entre varias poblaciones pequeñas de la misma zona. «The biggest and the best», dicen los británicos, si, ¡vale!, pero entre varios por favor, porque sino lastraremos la economía hasta desangrarla.

Ya apuntaba Goethe que «obrar es fácil, pensar es difícil». Hay que reflexionar y no dejarse arrastrar por la tentación electoralista de «inaugurar», porque lo razonable sería skip… cheap jerseys China planificar wholesale mlb jerseys con una visión cheap nfl jerseys de Premiilor conjunto, poniendo de acuerdo a todos para wholesale nba jerseys diseñar Database un reparto equitativo de los distintos servicios entre los pueblos cercanos, ya que obstinarnos en mantener los «palaus» en solitario cheap jerseys nfl se convierte en un acto de pura vanidad.

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Ya apuntaba Goethe que «obrar es fácil, pensar es difícil». Hay que reflexionar y no dejarse arrastrar por la tentación electoralista de «inaugurar», porque lo razonable sería planificar con una visión de conjunto, poniendo de acuerdo a todos para diseñar un reparto equitativo de los distintos servicios entre los pueblos cercanos, ya que obstinarnos en mantener los «palaus» en solitario se convierte en un acto de pura vanidad.

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